1.2 Fundamentos de la ecocrítica
¿QUÉ ES LA ECOCRÍTICA?: DEFINICIÓN Y PREGUNTAS DE ESTUDIO
La ecocrítica es un enfoque de los estudios literarios que surgió de manera formal hacia finales del siglo pasado, principalmente en el mundo anglosajón, como respuesta a una inquietud creciente respecto del impacto devastador que el modelo de desarrollo industrial suele causar en los ecosistemas. La premisa fundamental de la ecocrítica es que la cultura humana está conectada de forma indisociable con el mundo físico, afectándolo y siendo afectada por él. Debido a este bucle de retroacción mutua, su objetivo consiste en estudiar las interconexiones entre la naturaleza y la cultura. Así, como enfoque literario, la ecocrítica tiene un pie en la literatura y otro en la Tierra. Como discurso crítico, establece una negociación entre lo humano y lo no-humano.
Más específicamente, la ecocrítica toma como punto de partida el análisis histórico de la representación de la naturaleza y de las relaciones interdependientes entre los seres humanos y no-humanos en las obras literarias. Se trata, en otros términos, de abordar la manera en que se han articulado desde la literatura las actitudes culturales hacia el mundo natural a lo largo del tiempo. Como veremos en las siguientes entradas, este estudio ecocrítico puede llevarse a cabo desde diferentes perspectivas, como por ejemplo la ecofeminista o la de la justicia ambiental. Es por ello que la ecocrítica, más que una escuela de crítica literaria en el sentido estricto del término, es un enfoque multifacético que no solo entabla interrelaciones entre todo tipo de seres, sino también entre diferentes teorías, lecturas y disciplinas.
La ecocrítica incluye la totalidad la ecósfera en su concepción del mundo, de manera que, a sus ojos, la esfera social no es sino una parte de él. En ese sentido, los ecocríticos consideran que, por decirlo así, la literatura no se limita a flotar sobre el mundo material, sino que participa en un sistema global en el que la energía, la materia y las ideas interactúan. Asimismo, la ecocrítica en sus diversas manifestaciones postula que la naturaleza y sus componentes no constituyen solo un mero escenario o trasfondo sobre el que se desarrolla la historia humana, sino que son un actor más dentro de la obra. De ahí que, al momento de abordar un texto literario, plantee preguntas como las siguientes: ¿cómo se representa la naturaleza en este soneto?, ¿qué papel juega el entorno físico en esta novela?, ¿cómo influyen nuestras metáforas de la tierra en la forma en que la tratamos?, ¿de qué manera y con qué efecto queda reflejada la crisis medioambiental en la literatura contemporánea y en la cultura popular?
Se trata, en otros términos, de abordar la manera en que se han articulado desde la literatura las actitudes culturales hacia el mundo natural a lo largo del tiempo.

Ahora bien, dentro de las problemáticas de la ecocrítica se encuentran también las conexiones entre condiciones medioambientales, modos económicos de producción e ideas culturales. El prefijo eco- implica comunidades interdependientes, sistemas integrados y conexiones entre las partes constituyentes. Los intercambios entre ecosistemas naturales son importantes, pero también las relaciones intra-ecosistémicas (por ejemplo, entre entornos urbanos y rurales). De ahí la implicación en la ecocrítica de otros elementos de la realidad física no natural. La naturaleza y sus componentes, en efecto, no representan el único foco de interés de este enfoque literario, pues también toma en cuenta las ciudades, los objetos tecnológicos, la basura, etc.
Así, por ejemplo, Cheryl Glotfelty, una de las fundadoras del movimiento ecocrítico, plantee que el “lugar” (ver espacio Elisa Di Biase), entendido en sentido amplio, debe formar parte de las categorías de análisis literario, tal y como lo hacen los estudios postcoloniales, con el fin último de generar una sensibilidad de los lectores respecto de un territorio particular (y, eventualmente, respecto de la Tierra en su conjunto conforme al lema ecológico “actúa local piensa global”), así como de enseñarnos a mejorar nuestra relación con el entorno. Lawrence Buell, otro de los fundadores de la ecocrítica, estima en la misma línea que el lugar debe ser el punto de partida para el estudio de tres aspectos fundamentales dentro de la ecocrítica: la materialidad medioambiental, la construcción y percepción social, y, por último, el apego individual. Estos tres elementos conforman lo que llama el sense of place (sentido de lugarSe define como nuestra relación con un lugar. Es la conciencia de los seres humanos de pertenencia a un lugar que determina sus formas de ser y actuar. Estas características…
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Buell analiza asimismo las implicaciones de las actitudes antropocéntricas y egocéntricas en la relación de los humanos con su entorno, y, para contrarrestarlas, predica un ecocentrismoPostura filosófica y política contraria al antropocentrismo que considera que la naturaleza es el centro de todo y, por tanto, su valor va más allá de su utilidad y de…
Ver más en el cual el entorno natural se convierte en protagonista. Este ecocentrismoPostura filosófica y política contraria al antropocentrismo que considera que la naturaleza es el centro de todo y, por tanto, su valor va más allá de su utilidad y de…
Ver más incremente el place-sense. Por eso los ecocríticos han estudiado también las condiciones medioambientales de la vida del autor, demostrando que los lugares son pertinentes para comprender la obra. Como vemos, los territorios sostienen prácticas económicas y culturales que pueden ayudar o, por el contrario, dañar el planeta.
Poema
Profecía del hombre
Las nubes colgaron como hollejos
los ríos se estancaron muertos
se extinguieron las aves y los peces
en las montañas se secaron los árboles
INICIOS DEL ENFOQUE ECOCRÍTICO
Si bien diversos investigadores han producido crítica y teoría de contenido ecológico desde la década de los setenta del siglo XX, sólo organizaron en un grupo identificable hasta finales del mismo. El término fue acuñado por William Howarth, escritor y profesor en la Universidad de Princeton, en su ensayo “Some Principies of Ecocriticism”, que data de la década de 1970. En The Comedy of Survival: Studies in Literary Ecology, publicado en 1972, Joseph W. Meeker introdujo el término de ecología literaria para abordar las relaciones biológicas en trabajos literarios.
A mediados de los ochenta, estos trabajos individuales comenzaron a asumir la forma de proyectos colaborativos. Desde entonces, se buscó formular una conciencia medioambiental en las disciplinas literarias. A raíz de esto, otros investigadores empezaron a incluir en revistas académicas publicaciones relacionadas con el estudio de la literatura de la naturaleza, y algunas universidades incluyeron cursos de literatura en sus estudios medioambientales.
Scott Slovic fue el primer presidente de ASLE (The Association for the Study of Literature and Environment / Asociación para el Estudio de la Literatura y el Medio ambiente), que se creó en el encuentro anual de la Western Literature Association en 1992. Por su parte, en 1993 Patrick Murphy fundó la revista ISLE (Interdisciplinary Studies in Literature and Enviroment / Estudios Interdisciplinarios de Literatura y Medio Ambiente). Es importante mencionar, en ese sentido, que el texto canónico de la ecocrítica es el editado por Cheryl Glotfelty, profesora de literatura, titulado The ecocriticism Reader (1996).
Para el año 1993, la ecocrítica ya era un enfoque reconocible, cuyos propósitos eran el intercambio de ideas de la literatura de la naturaleza y medioambiental, con un enfoque interdisciplinario e inclusión de teoría ecológica. De esta manera, podemos observar cómo jóvenes investigadores y ecologistas unieron su interés por la literatura y la naturaleza, a la vez que unieron la visión literaria de la naturaleza con la científica y ecológica.
Algunas revistas dedicadas a la ecocrítica son: ISLE, Green Letters y Canadian Journal of Ecocriticism. A pesar de que en la actualidad hay varias revistas dedicadas a la ecocrítica, uno de los problemas que encontramos es que la mayoría de las publicaciones están en inglés. En el ámbito hispanohablante, el Grupo de Investigación en Ecocrítica (GIECO), fundado en Madrid en 2006, edita la revista Ecozon@, publicada en diversas lenguas.

LA EVOLUCIÓN DE LA ECOCRÍTICA: ETAPAS Y POSTULADOS
En su desarrollo temporal, la ecocrítica sigue las etapas análogas a las de la crítica feminista. En la primera etapa, el despertar de las conciencias a la cuestión medioambiental se realiza mediante la identificación de estereotipos originales de lo “natural” (Edén, Arcadia, tierra virgen, naturaleza salvaje) y la percepción de ausencias (ciudades sin espacios naturales). En la segunda fase, se redescubre, se reedita y se reconsidera la tradición literaria de la naturaleza. El mejor ejemplo de esto es el género anglosajón del nature writing Es un género literario no ficticio orientado a la representación de la naturaleza. Estos escritos implican una serie de reflexiones filosóficas y observaciones personales que se tienen al entrar en…
Ver más, una tradición de no ficción que se remonta al siglo XIX y que está orientada hacia la descripción de la naturaleza, en particular hacia la llamada wildernessTérmino inglés que designa, de manera general, un territorio salvaje (del inglés wild, salvaje), no domesticado por la acción humana. En la cultura norteamericana del siglo XIX tuvo significados contrastantes.…
Ver más norteamericana, como se representa en la película Into de Wild (2007).
También se han examinado escritores de ficción y de poesía con una conciencia ecológica, y se ha llevado a cabo una relectura ecocrítica de algunos géneros literarios tradicionales: desde el bucolismo de Virgilio, la tradición pastoril y el neobucolismo, hasta la tradición romántica del hombre fascinado por la naturaleza “sobrehumana” y desencantando respecto a la naturaleza humanizada. La tercera fase, por su parte, es aquella en que la naturaleza (en particular en su manifestación rural, por no decir bucólica, o en su encarnación en la wildernessTérmino inglés que designa, de manera general, un territorio salvaje (del inglés wild, salvaje), no domesticado por la acción humana. En la cultura norteamericana del siglo XIX tuvo significados contrastantes.…
Ver más) deja de ser el único foco de atención de los estudios ecocríticos, para dar cabida a temáticas como las ciudades, los objetos tecnológicos o los residuos.
Lawrence Buell, previamente mencionado, distingue en realidad solo dos oleadas históricas en la evolución de la ecocrítica. La primera oleada centró el interés en la preservación de la naturaleza y en la exaltación de su belleza, es decir, se concentró en la naturaleza prístina, así como en el análisis de textos ensayísticos o no ficcionales. Otra de sus prioridades fue rescatar del olvido el género del nature writing Es un género literario no ficticio orientado a la representación de la naturaleza. Estos escritos implican una serie de reflexiones filosóficas y observaciones personales que se tienen al entrar en…
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Podemos decir en ese sentido que la ecocrítica de la primera oleada concentra su atención en un tipo de literatura que resulta de concebir el texto como mediación entre el hombre y su experiencia de la naturaleza.
Poema
Naturaleza
Oh, naturaleza, no está entre mis anhelos
llevar la voz cantante de tu coro,
ni por el firmamento ser un meteoro,
o un cometa que surque los cielos,
tan solo un céfiro que soplar pudiera
entre las cañas del bajío en la ribera.
No obstante, pronto se hizo sentir la necesidad de incluir otros géneros literarios como la novela, la poesía y el teatro, así como la ampliación de la atención de la ecocrítica al medio ambiente natural y construido, extendiendo sus horizontes a las ciudades y su degradación. Todas estas consideraciones dieron lugar a la segunda oleada.
Poema
Malpaís
Ayer el aire se limpió de pronto
y aparecieron las montañas.
Siglos sin verlas. Demasiado tiempo
sin algo más que la conciencia de que están allí circundándonos.
Caravana de nieve el Iztaccíhuatl.
Crisol de lava en la caverna del sueño,
nuestro Popocatépetl.
LA ECOCRÍTICA HISPÁNICA EN LATINOAMÉRICA
Como hemos notado, la ecocrítica surgió en el ámbito anglosajón y se ha desarrollado sobre todo en él. No obstante, su difusión alcanzó al mundo hispano desde finales del siglo pasado. Existen diversos textos y números de revistas que se dedican a estudiar la intersección entre literatura y ecología en textos latinoamericanos, como por ejemplo la revista Ixquic (link al sitio web). Es importante hacer notar que estos textos escritos en español se han desarrollado mayormente en Latinoamérica.
Una vez que el alcance de la ecocrítica llegó a textos no literarios, también se comenzó a centrar en comunidades locales y regionales del llamado Sur Global. De esta manera, uno de los aciertos ha consistido en la incorporación de componentes indígenas y africanos que fueron marginados por los discursos dominantes de la modernidad europea. Los textos analizados por la ecocrítica en lengua española se encuentran presentes en el mestizaje hispanoamericano y encarnan una cosmovisión alternativa a la occidental; un ejemplo de esto es el Popol Vuh, considerado por la ecocrítica latinoamericana como un arquetipo ecologista.
Paredes y McLean, editores de la revista Ixquic, aprecian la posibilidad de una literatura ecológica producida en un marco hispanoamericano que, a pesar de haber vivido una aculturación española y haber heredado actitudes negativas respecto al trato de la naturaleza, justificadas por ideas religiosas y filosóficas que apoyan el papel privilegiado del hombre en la creación, ha alzado la voz en contra de la destrucción de los recursos naturales. La visión judeocristiana, afirman, dista de la hispanoamericana; lo anterior se puede intuir en el hecho de que las deidades precolombinas son concebidas a partir de los fenómenos naturales, de plantas y animales. Así, la cosmovisión de las culturas que residen en esta área prioriza el equilibrio entre los seres terrestres, de manera que, inspirándose en ellas, la ecocrítica latinoamericana oscila entre la postulación de un ecocentrismoPostura filosófica y política contraria al antropocentrismo que considera que la naturaleza es el centro de todo y, por tanto, su valor va más allá de su utilidad y de…
Ver más crítico y la crítica a un antropocentrismo hegemónico de origen europeo.
Para Paredes y McLean, el neo-indigenismoCorriente que surgió en Latinoamérica para rescatar el papel de los indígenas dentro de la nación, promoviendo sus derechos. El papel del movimiento en la literatura se da para abodar…
Ver más y el ecologismo son tendencias literarias en Hispanoamérica. Estos autores apuestan por una genealogía textual de una literatura ecologista y se distancian de las “novelas de la tierraGénero literario e hispanoamericano que surgió sobre todo durante el siglo XX en el que la naturaleza y el paisaje rural adquieren papeles protagónicos. Tiene una gran influencia del realismo,…
Ver más”, ya que ellas perpetúan el derecho moral del ser humano de transformar y destruir el primitivismo relacionado con bosques, selvas, ríos, así como con otros elementos naturales, en los que pesa la dicotomía entre civilización y barbarie.

Desde esta perspectiva, la primera novela ecologista es Dolor de Patria (1983), del escritor salvadoreño José Rutilio Quesada, en la que se admiran las especies vegetales y animales por lo que son y no por su utilidad. Algunos de los escritores que han trabajado con estas novelas son: Luis Sepúlveda, Ernesto Cardenal, Octavio Paz, Eduardo Galeano, Gioconda Belli, etc. La mayoría de ellos provienen de un ámbito latinoamericano, ya que la región ha sido amenazada desde 1970 por la crisis medioambiental.
Paredes y McLean, editores de la revista Ixquic, aprecian la posibilidad de una literatura ecológica producida en un marco hispanoamericano que, a pesar de haber vivido una aculturación española y haber heredado actitudes negativas respecto al trato de la naturaleza, justificadas por ideas religiosas y filosóficas que apoyan el papel privilegiado del hombre en la creación, ha alzado la voz en contra de la destrucción de los recursos naturales.
A pesar de que la ecocrítica en Hispanoamérica ha seguido sobre todo la vertiente indigenista, hay otros enfoques que se han desprendido de esta y que son más abiertos a las posibilidades que las obras ofrecen. Por ejemplo, algunos autores sí recuperan las “novelas de la tierraGénero literario e hispanoamericano que surgió sobre todo durante el siglo XX en el que la naturaleza y el paisaje rural adquieren papeles protagónicos. Tiene una gran influencia del realismo,…
Ver más”. Los mismos modernistas han tenido relecturas ecológicas, que serían imposibles para Paredes y McLean.
Por su parte, la ecopoesíaGénero poético que tiene como próposito preservar la naturaleza, por ello representa un carácter de praxis social que se armoniza con el discurso estético. La poesía se convierte en un…
Ver más ha permitido lecturas creativas en el terreno poético para expandir la sensibilidad respecto al entorno natural. Además, la ecopoesíaGénero poético que tiene como próposito preservar la naturaleza, por ello representa un carácter de praxis social que se armoniza con el discurso estético. La poesía se convierte en un…
Ver más señala injusticias sociales y no sólo hace uso de un lenguaje estético. Durante la vanguardia, los elementos de la naturaleza se conviertieron en pretextos para hablar de una modernidad que perdió vínculos con la naturaleza y que está en búsqueda de un espacio urbano no hostil. La descripción de la naturaleza y del espacio rural ayudan a definir la nación como el lugar donde conviven las diferentes etnias de la patria. En realidad, como podemos apreciar, no hacen falta elementos puramente ecologistas para hablar de ecología.
De la misma manera, textos españoles que Paredes y McLean excluyen por perpetuar el papel del humano como amo, han sido considerados por otros pensadores. En España, los teóricos han encontrado problemas ante la escasez de textos ecologistas. A pesar de la escasez, no se excluye que más textos así puedan hallar su lugar en el futuro, como lo hicieron en el pasado Julio Llamazares o el escritor Miguel Delibes: una denuncia indirecta, matizada con elementos poéticos. Además, los textos ecologistas también pueden surgir de inspiraciones judeocristianas, de textos antiguos y de tradiciones científicas europeas, pues fue la misma ciencia la que propuso el término de “ecología”.
Referencias
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Heffes, Gisela. (2014). “Introducción. Para una ecocrítica latinoamericana: entre la postulación de un ecocentrismoPostura filosófica y política contraria al antropocentrismo que considera que la naturaleza es el centro de todo y, por tanto, su valor va más allá de su utilidad y de…
Ver más crítico y la crítica a un antropocenoTérmino proveniente del griego ánthrōpos, que significa “ser humano”, y kainós, que puede traducirse como “nuevo” o “reciente”. Así, Antropoceno significa literalmente “la época reciente del ser humano”. El término…
Ver más hegemónico” en Revista de crítica literaria latinoamericana, 79, 11-34.
Paredes, Jorge y McLean, Benjamin. (2000). “Hacia una tipología de la literatura ecológica en español” en Ixquic, 2, 1-37.
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